Rodeada de prados y el sonido lejano del ganado, nuestra finca es un oasis de paz en un entorno privilegiado cerca del Río Arnego, espacio natural protegido. Podréis pasear entre frutales y cipreses, relajaros junto a nuestro pequeño lago privado o simplemente contemplar el atardecer sobre los valles del Deza y el Monte O Carrio.